Hernán Cortés, 2026
Estoy tan cansada de la estupidez de analizar a Hernán Cortés desde los ojos del 2026 (de ambos bandos) que hice mi propia versión.
Hernán Cortés no era un simple conquistador.
Fue fundador y CEO (Chief Expansion Officer) de la startup más rentable de la historia (New España Ventures SAPI de CV), speaker de TEDx Tlaxcala y gurú de productividad emocional masculina.
Antes de que la Machosfera estuviera de moda él enarbolaba todas sus cualidades.
Hernán Cortés no conquistó México, “Hizo disrupción” en el mercado mesoamericano. Antes que Amazon fuera el gigante del comercio, él rompió las fronteras de la importación de bienes (algunos robados).
No llegó en barcos: llegó con visión estratégica, mentalidad growth y capacidad de execution under pressure. Todos los términos en inglés dichos con su mejor acento de español.
Venció los momios en su contra. Convirtió su cuna en Extremadura, que es Extrema y Dura, para convertirse, y convertir a su pueblo natal, en un referente de la ambición y al buenaventura.
Su primer libro fue De Extremadura al Éxito: cómo escalar sin límites (Disponible en Amazon y Audible).
Mientras otros exploradores seguían atrapados en paradigmas obsoletos como “la diplomacia” o “no destruir civilizaciones completas”, Cortés entendió algo fundamental: el verdadero emprendedor no pide permiso, escala. Al costo que sea.
No quemó sus naves, tenía un talento para commitment to the mission.
Formó alianzas agresivas, aprovechó tensiones locales, identificó un mercado fragmentado y ejecutó un hostile takeover con recursos mínimos.
Su ventaja competitiva no era la tecnología militar; era el storytelling. Convenció a medio continente de que el futuro ya había llegado, y que él y sólo él y nadie más que él, podía guiarlos…
El usar la quema de pies como medio de diálogo, demostraba su compromiso con los resultados, el bottom line (literal).
Solía decir que “No vine a encajar, vine a transformar ecosistemas ávidos de disrupción. No invadí, modrenicé, detecré la opoertuninda de integración regional. Hice lo que tuve que hacer. Otros hubieran hecho lo mismo en mi lugar.”
Su Ted Talk “Cómo conquistar mercados emergentes”, fue un éxito absoluto. Supernado los views de las pláticas de Colón (“Marinero que se fue a la mari mari mar”), Cuauhtemoc (“Lágrimas de un tlatoani”) y de Fray Bernardino "(“yo sólo vine a escribir”)
Su apariencia única, barba perfecta y a propósito “descuidada”, vestimenta basic black, casco de guerrero pivoteado a un lado, transmitían su misión: saberse el rey (digamos, el virrey) sin hacer pensar que le dedicaba mucho esfuerzo a su apariencia. Effortless look.
Conquistador nato de mujeres, no había ninguna que le dijera que no (el portar espada quizá tenía algo que ver… no sé). Porque nada fascina más a las mujeres que un hombre tóxico con buen verbo (aunque hable otro idioma).
Enemigo de la monogamia o, en sus palabras, hombre de varios imperios.
Buscaba de mujeres adoradoras (de nuevo, el tema de la espada). Commitment fóbico, buscaba, en el amor como en la guerra, conexiones profundamente transformadoras pero no eternas. Cuando terminaba una relación dejaba a sus mujeres deshechas (sí, la espada).
Su autobiogradía disponible en Español y varios idiomas mesoamericanos fue Conquista: domina tu imperio interior.
LinkedIn lo describiría así: “Mentalidad de founder, tolerancia al riesgo y a la incertidumbre, resultados comprobados.”
Los comentarios debajo de su perfil abarcarían la gama desde
“Podrán criticar sus métodos, pero los resultados hablan solos.” o “Sí, pero hay que reconocer que era brillante.”
Hasta “Cero estrellas. No lo recomiendo. Pésimo servicio.”




Erudita con sentido enorme del humor. Te felicito, siempre me educas ademas…
Qué es esta imaginación... me reí de principio a fin, y para rematar... LA personificación perfecta de este personaje. Que joya.